/// concurso habitat III ecuador 2016 ///

habitat-III

PROPUESTAS PARA LA INTERVENCIÓN SUSTENTABLE DE ASENTAMIENTOS HUMANOS CON DEGRADACIÓN AMBIENTAL; EN SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD Y RIESGO; Y  EN ZONAS URBANO MARGINALES CON PRECARIEDAD

Las condiciones urbanas a nivel mundial han cambiado radicalmente en los últimos veinte años; dando paso a un proceso de urbanización sin precedentes. Según datos de las Naciones Unidas se estima que para el año 2050 el 66% de la población humana habitará en ciudades, muchas de ellas ubicadas en el Sur Global, cuyas condiciones particulares han sido poco comprendidas por los modelos aplicados desde la visión de los países desarrollados. La propuesta de imaginar y legislar un futuro más sostenible para nuestras ciudades, no podrá pasar por alto las particularidades de la urbanización en las zonas tropicales y sub-tropicales, en cuyas zonas se ubican los mayores tugurios del planeta.

Este Concurso se propone como una invitación a reflexionar de manera pragmática y creativa sobre tres problemáticas que enfrenta Ecuador, y cuyas características principales son análogas a otras regiones similares en el mundo. Su objetivo último es detonar un diálogo global, dentro de las esferas de la planificación urbana y el diseño, considerando los retos particulares que imponen las características de la región a los paradigmas con los que estamos acostumbrados a responder ante ciertas problemáticas recurrentes en los asentamientos emergentes; los mismos que necesitan ser innovados o renovados, si hemos de (re)construir un futuro verdaderamente sostenible para muchas comunidades.

Estas comunidades habitan en los arenales de manglares cuyo suelo se inunda periódicamente; en zonas de riesgo por erupciones volcánicas; o son comunidades en asentamientos urbano marginales que están siendo reubicadas en nuevas urbanizaciones de vivienda colectiva, y que no reproducen necesariamente las redes sociales del lugar de origen. Para estas comunidades su inserción y participación en los procesos de desarrollo, no debe suponer una pérdida de la resiliencia de su vida tradicional: como en el caso de las comunidades costeras que viven del agua, de sus apegos y raíces; como en el caso de las comunidades andinas que se oponen a la reubicación en zonas de bajo riesgo volcánico para no alejarse de su modo de vida; o como en el caso de las comunidades al borde del Estero Salado, que prefieren vivir en condiciones precarias, pero cerca de familiares, amigos y en algunos casos fuentes de trabajo.

/// +info
/
// via / Luis Pancorbo Crespo

Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s